Es tan sólo un título que tiene sentido para mi. Formaría parte de un libro, podría ser uno de los mejores capítulos si no fuera porque me quedé sin una historia bonita que contar.
Quien sabrá ahora que hay detrás de esa sonrisa bonita y de esa voz encantadora.. si hace ya tanto tiempo desde que se hizo de noche colgados al abismo del castro. Podría haber miedo, pero no hay miedo cuando estás al borde del precipicio, sin luz, y te dan la mano para encontrar el camino. Quizás el miedo vino después.
La vida a veces es ciega... la gente viene, dice, hace, deshace, desdice, recuerda, se olvida, te conoce, te desconoce y se va.. y tu te quedas intentando buscar el límite entre lo que era de verdad y lo que era un juego.. y si ni una sola frase ni un solo instante fuera realidad? Eso si que da miedo, pero al miedo hay que hacerle frente y quizás para cuando te des cuenta ya no puedas volver al castro a cogerte de la mano de nadie.
El tiempo también se va, no espera por nadie ni por nada, simplemente se esfuma y puede ser tiempo bien vivido o tiempo perdido. Yo desde luego prefiero lo primero. El tiempo es, junto con la muerte, lo único en esta vida que ya no se puede cambiar, que sabes que nunca volverá atrás... A mi para esta historia se me acabó el tiempo. Siempre supe que no corría a mi favor.. El tiempo sólo corre a tu favor si vas ganando el partido y necesitas que se acabe ya para quedarte con el resultado bueno.. pero quizás necesites apurar hasta el último segundo, como yo, para ver si todavía puedes meter el pie y hacer gol en un último suspiro, o palmear el balón dentro de la canasta justo en el pitido final. Podría haber tiempo para rescatar todavía una historia que mereciese la pena... pero esta vez hay que contar el tiempo por perdido. Y quien sabe donde está el por qué...quizás no soy buena jugadora, quizás nunca lo seré.
Como será que hay personas que tienen esa facilidad para mandarte del campo al banquillo, del banquillo a la grada y de la grada al olvido? Mientras tu sólo querías que el tiempo se pasase mejor..
Cuantos viajes se habrán quedado en el camino? y cuántas sonrisas? Cuánta inspiración se habrá perdido? Cuántas preguntas habrá con respuesta? Cuánto tiempo no pudo ser para mi? Y cuánto habré gastado yo? Cuánto tiempo puede doler ser ignorado?
Cuánto pesa la desilusión o el desánimo para volver algún día a pasar por un castro de miedo? Cuántas personas estarán dispuestas a prestarte un poquito de su vida sin miedo? o a sentarse, quietos, sin hablar? Cuánto miedo puede dar que alguien te de la mano sin esperar que le des tu vida? Quizás allí en el abismo lo descubras, pero no te caigas..
Buena suerte..
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

1 comentario:
8-)
Publicar un comentario