Los chicos suelen ser bastante raros, siempre van a su bola, únicamente piensan en si mismos, en pasarlo bien ellos, y, además, nunca les parece que hagan nada malo. Con eso.. a nosotras ya nos fastidian bastante. Porque nosotras somos distintas, siempre pensamos en ellos más que en nosotras mismas, vivimos para ellos, pendientes de lo que ellos hagan, de que estén bien..
Algunos, aún por encima, hacen daño, aún conscientes de que lo están haciendo, quizás porque no sienten ni padecen o porque quieren aparentar ser asi. De esos es mejor apartarse porque te harán sufrir siempre y ya nos llega con sufrir a veces los "despistes" de quienes no hacen daño a propósito.
Para ti niña, no sufras, aprende a levantarte pensando que tú vales mucho y disfruta cada día centrándote en ti, en aprender, en compartir, en pasarlo bien con la gente que de verdad te aprecia. No crees que ya has perdido demasiado tiempo intentando pasarlo bien con alguien que pensabas que te apreciaba? ahora ya sabes que no es asi, ya sé que da pena, pero tu vales demasiado como para que se te apague la luz cada vez que se te cruza en la calle o en el recuerdo... no le dejes! y otra cosa.. no intentes explicarte ni pedir explicaciones.. las cosas tienen que ser más fáciles o no ser... y esta no es.. Ánimo!
sábado, 23 de mayo de 2009
domingo, 26 de abril de 2009
UN CASTRO DE MIEDO
Es tan sólo un título que tiene sentido para mi. Formaría parte de un libro, podría ser uno de los mejores capítulos si no fuera porque me quedé sin una historia bonita que contar.
Quien sabrá ahora que hay detrás de esa sonrisa bonita y de esa voz encantadora.. si hace ya tanto tiempo desde que se hizo de noche colgados al abismo del castro. Podría haber miedo, pero no hay miedo cuando estás al borde del precipicio, sin luz, y te dan la mano para encontrar el camino. Quizás el miedo vino después.
La vida a veces es ciega... la gente viene, dice, hace, deshace, desdice, recuerda, se olvida, te conoce, te desconoce y se va.. y tu te quedas intentando buscar el límite entre lo que era de verdad y lo que era un juego.. y si ni una sola frase ni un solo instante fuera realidad? Eso si que da miedo, pero al miedo hay que hacerle frente y quizás para cuando te des cuenta ya no puedas volver al castro a cogerte de la mano de nadie.
El tiempo también se va, no espera por nadie ni por nada, simplemente se esfuma y puede ser tiempo bien vivido o tiempo perdido. Yo desde luego prefiero lo primero. El tiempo es, junto con la muerte, lo único en esta vida que ya no se puede cambiar, que sabes que nunca volverá atrás... A mi para esta historia se me acabó el tiempo. Siempre supe que no corría a mi favor.. El tiempo sólo corre a tu favor si vas ganando el partido y necesitas que se acabe ya para quedarte con el resultado bueno.. pero quizás necesites apurar hasta el último segundo, como yo, para ver si todavía puedes meter el pie y hacer gol en un último suspiro, o palmear el balón dentro de la canasta justo en el pitido final. Podría haber tiempo para rescatar todavía una historia que mereciese la pena... pero esta vez hay que contar el tiempo por perdido. Y quien sabe donde está el por qué...quizás no soy buena jugadora, quizás nunca lo seré.
Como será que hay personas que tienen esa facilidad para mandarte del campo al banquillo, del banquillo a la grada y de la grada al olvido? Mientras tu sólo querías que el tiempo se pasase mejor..
Cuantos viajes se habrán quedado en el camino? y cuántas sonrisas? Cuánta inspiración se habrá perdido? Cuántas preguntas habrá con respuesta? Cuánto tiempo no pudo ser para mi? Y cuánto habré gastado yo? Cuánto tiempo puede doler ser ignorado?
Cuánto pesa la desilusión o el desánimo para volver algún día a pasar por un castro de miedo? Cuántas personas estarán dispuestas a prestarte un poquito de su vida sin miedo? o a sentarse, quietos, sin hablar? Cuánto miedo puede dar que alguien te de la mano sin esperar que le des tu vida? Quizás allí en el abismo lo descubras, pero no te caigas..
Buena suerte..
Quien sabrá ahora que hay detrás de esa sonrisa bonita y de esa voz encantadora.. si hace ya tanto tiempo desde que se hizo de noche colgados al abismo del castro. Podría haber miedo, pero no hay miedo cuando estás al borde del precipicio, sin luz, y te dan la mano para encontrar el camino. Quizás el miedo vino después.
La vida a veces es ciega... la gente viene, dice, hace, deshace, desdice, recuerda, se olvida, te conoce, te desconoce y se va.. y tu te quedas intentando buscar el límite entre lo que era de verdad y lo que era un juego.. y si ni una sola frase ni un solo instante fuera realidad? Eso si que da miedo, pero al miedo hay que hacerle frente y quizás para cuando te des cuenta ya no puedas volver al castro a cogerte de la mano de nadie.
El tiempo también se va, no espera por nadie ni por nada, simplemente se esfuma y puede ser tiempo bien vivido o tiempo perdido. Yo desde luego prefiero lo primero. El tiempo es, junto con la muerte, lo único en esta vida que ya no se puede cambiar, que sabes que nunca volverá atrás... A mi para esta historia se me acabó el tiempo. Siempre supe que no corría a mi favor.. El tiempo sólo corre a tu favor si vas ganando el partido y necesitas que se acabe ya para quedarte con el resultado bueno.. pero quizás necesites apurar hasta el último segundo, como yo, para ver si todavía puedes meter el pie y hacer gol en un último suspiro, o palmear el balón dentro de la canasta justo en el pitido final. Podría haber tiempo para rescatar todavía una historia que mereciese la pena... pero esta vez hay que contar el tiempo por perdido. Y quien sabe donde está el por qué...quizás no soy buena jugadora, quizás nunca lo seré.
Como será que hay personas que tienen esa facilidad para mandarte del campo al banquillo, del banquillo a la grada y de la grada al olvido? Mientras tu sólo querías que el tiempo se pasase mejor..
Cuantos viajes se habrán quedado en el camino? y cuántas sonrisas? Cuánta inspiración se habrá perdido? Cuántas preguntas habrá con respuesta? Cuánto tiempo no pudo ser para mi? Y cuánto habré gastado yo? Cuánto tiempo puede doler ser ignorado?
Cuánto pesa la desilusión o el desánimo para volver algún día a pasar por un castro de miedo? Cuántas personas estarán dispuestas a prestarte un poquito de su vida sin miedo? o a sentarse, quietos, sin hablar? Cuánto miedo puede dar que alguien te de la mano sin esperar que le des tu vida? Quizás allí en el abismo lo descubras, pero no te caigas..
Buena suerte..
domingo, 22 de marzo de 2009
Parece que de poco vale soñar con un guión.. porque luego la vida lo interpreta como le da la gana no? pero bueno siempre hay que tener esperanza de que nosotros, los actores, somos en verdad los protagonistas de la obra, y que algún dia algo tendremos que decirle a ese director, que es la vida, y hacer que la película salga como queremos.
Siempre se puede conseguir, cambiando cada día una palabra, hasta poder cambiar frases enteras. Algún día podremos bajar el telón y volver a subirlo, de forma que la acción sea de otra manera, quizás con otro escenario, quizás con otros compañeros de reparto, o quizás no, quizás con el mismo decorado y los mismos actores, pero con algo diferente.
Seguro que lo diferente está dentro de cada uno, quizás ni siquiera haga falta cambiar de guión, puede que baste con saber leerlo de otra manera, darle nuestra propia interpretación, la que nos haga más felices. Quizás la solución esté ahi, en inventar cada dia nuevas escenas y en reinventar las de siempre.
Pero no dejes que gane el director, que la vida es tu película... vívela!
Siempre se puede conseguir, cambiando cada día una palabra, hasta poder cambiar frases enteras. Algún día podremos bajar el telón y volver a subirlo, de forma que la acción sea de otra manera, quizás con otro escenario, quizás con otros compañeros de reparto, o quizás no, quizás con el mismo decorado y los mismos actores, pero con algo diferente.
Seguro que lo diferente está dentro de cada uno, quizás ni siquiera haga falta cambiar de guión, puede que baste con saber leerlo de otra manera, darle nuestra propia interpretación, la que nos haga más felices. Quizás la solución esté ahi, en inventar cada dia nuevas escenas y en reinventar las de siempre.
Pero no dejes que gane el director, que la vida es tu película... vívela!
sábado, 31 de enero de 2009
DES...
Se me mete entre los ojos
me llora muy adentro
me atasca la nariz
me aprieta la garganta
me obstruye el esófago
me palpita por la piel
me late en cada músculo
me hiela los huesos
me resbala por las venas
me inquieta el corazón
me paraliza la mente
me pesa en las manos
me roza los piés.
Un golpe en el sentimiento
y te duele en todo el cuerpo..
Des.. desilusión, desengaño, desasosiego...
Se me mete entre los ojos
me llora muy adentro
me atasca la nariz
me aprieta la garganta
me obstruye el esófago
me palpita por la piel
me late en cada músculo
me hiela los huesos
me resbala por las venas
me inquieta el corazón
me paraliza la mente
me pesa en las manos
me roza los piés.
Un golpe en el sentimiento
y te duele en todo el cuerpo..
Des.. desilusión, desengaño, desasosiego...
martes, 6 de enero de 2009
DÍA DE REYES.. DIA DE RECORDAR NUESTRO CORAZÓN DE NIÑOS..
17 de Abril del 2007:
Hoy estuve en un hospital de visita, de camino a casa fui pensando todo el rato en algo que vi y que me ha hecho reflexionar. Había algo en la típica mesilla horrible de hospital colocada al lado de la típica cama horrible de hospital, era una especie de postal hecha a mano con una cartulina amarilla, estaba escrita y dibujada por una niña de 5 años para su abuelo, enfermo en esa cama de hospital.
Por delante tenía un dibujo extraño, pero al mirarlo bien se veía a una persona tumbada en una cama, y misteriosamente una mesilla con pinta de ser horrible (digo misteriosamente porque la niña nunca había entrado ants en una habitación de hospital), en la parte de arriba se podía leer (no sin un poco de esfuerzo): "Abuelo enfermo, quiero que te pongas bien". Dentro había dibujos de flores, y volvía a decir al abuelo que se recuperase pronto y volviese a casa. Mi sorpresa se produjo al cerrar la postal y ver la parte de atrás, se veían unos columpios de un parque y a una persona en medio con otra persona más pequeña, arriba ponía "abuelo curado, ya podemos jugar". Tal fue mi emoción que no sabría como describirla, yo sé lo que es querer traer de vuelta a gente querida.
Probablemente ese abuelo, un abuelo muy joven con una enfermedad grave, se irá pronto, no podrá volver a jugar con su nieta, pero hoy era la persona más feliz del mundo, esa postal le hizo creer en la vida, se sentó en la cama y hablaba y reía como si los médicos no le hubiesen dicho que no había nada que hacer, porque hoy no importaban los médicos, ni las enfermedades, ni la muerte, hoy solo importaba el deseo y la esperanza de una niña pequeña. Como será que a veces las personas crecemos tanto que nos olvidamos de la capacidad de tener la esperanza de un niño?, que nos olvidamos con que poco podemos ayudar?, por que a veces vemos que alguien está sufriendo y no somos capaces de escribirle en un simple papelito un simple "no llores"?.. Y ahí está la sabia forma de ser de los niños, ellos saben que todo tiene cura, la enfermedad, la muerte, todo lo que nos hace sufrir…, ellos saben que la cura está en uno mismo, en su corazón, y si tu puedes curar tu corazón también podrás curar el de los demás. Ojalá nunca perdamos el corazón de niños que se nos regaló al nacer, porque seguramente se nos concedió para saber vivir.
Sil
17 de Abril del 2007:
Hoy estuve en un hospital de visita, de camino a casa fui pensando todo el rato en algo que vi y que me ha hecho reflexionar. Había algo en la típica mesilla horrible de hospital colocada al lado de la típica cama horrible de hospital, era una especie de postal hecha a mano con una cartulina amarilla, estaba escrita y dibujada por una niña de 5 años para su abuelo, enfermo en esa cama de hospital.
Por delante tenía un dibujo extraño, pero al mirarlo bien se veía a una persona tumbada en una cama, y misteriosamente una mesilla con pinta de ser horrible (digo misteriosamente porque la niña nunca había entrado ants en una habitación de hospital), en la parte de arriba se podía leer (no sin un poco de esfuerzo): "Abuelo enfermo, quiero que te pongas bien". Dentro había dibujos de flores, y volvía a decir al abuelo que se recuperase pronto y volviese a casa. Mi sorpresa se produjo al cerrar la postal y ver la parte de atrás, se veían unos columpios de un parque y a una persona en medio con otra persona más pequeña, arriba ponía "abuelo curado, ya podemos jugar". Tal fue mi emoción que no sabría como describirla, yo sé lo que es querer traer de vuelta a gente querida.
Probablemente ese abuelo, un abuelo muy joven con una enfermedad grave, se irá pronto, no podrá volver a jugar con su nieta, pero hoy era la persona más feliz del mundo, esa postal le hizo creer en la vida, se sentó en la cama y hablaba y reía como si los médicos no le hubiesen dicho que no había nada que hacer, porque hoy no importaban los médicos, ni las enfermedades, ni la muerte, hoy solo importaba el deseo y la esperanza de una niña pequeña. Como será que a veces las personas crecemos tanto que nos olvidamos de la capacidad de tener la esperanza de un niño?, que nos olvidamos con que poco podemos ayudar?, por que a veces vemos que alguien está sufriendo y no somos capaces de escribirle en un simple papelito un simple "no llores"?.. Y ahí está la sabia forma de ser de los niños, ellos saben que todo tiene cura, la enfermedad, la muerte, todo lo que nos hace sufrir…, ellos saben que la cura está en uno mismo, en su corazón, y si tu puedes curar tu corazón también podrás curar el de los demás. Ojalá nunca perdamos el corazón de niños que se nos regaló al nacer, porque seguramente se nos concedió para saber vivir.
Sil
lunes, 22 de diciembre de 2008
Otra.. que algún dia será una canción... estoy de un productivo..
Sin saber
Camino sin saber,
sin saber por qué
todo se repite
una y otra vez.
Vivo sin saber,
sin saber que hacer,
cada vez que quiero
nunca puede ser.
Ya no sé si quiero saber
o me quiero perder.
Pero que estoy haciendo aquí!
Que alguien me diga como
salir!
Y sigo sin saber
si puede amanecer,
si hay alguna luz
para poder renacer.
Voy a recorrer
el camino al revés,
encontrar esa piedra
que me hace caer.
Ya no sé si quiero saber
o me quiero perder.
Pero que estoy haciendo aquí!
Que alguien me diga como salir!.
Camino sin saber,
vivo sin saber
y sigo sin saber.
No sé lo que hay,
ni si voy a aprender.
Pero esto como va?.
Pero que hay que hacer?!.
Sin saber
Camino sin saber,
sin saber por qué
todo se repite
una y otra vez.
Vivo sin saber,
sin saber que hacer,
cada vez que quiero
nunca puede ser.
Ya no sé si quiero saber
o me quiero perder.
Pero que estoy haciendo aquí!
Que alguien me diga como
salir!
Y sigo sin saber
si puede amanecer,
si hay alguna luz
para poder renacer.
Voy a recorrer
el camino al revés,
encontrar esa piedra
que me hace caer.
Ya no sé si quiero saber
o me quiero perder.
Pero que estoy haciendo aquí!
Que alguien me diga como salir!.
Camino sin saber,
vivo sin saber
y sigo sin saber.
No sé lo que hay,
ni si voy a aprender.
Pero esto como va?.
Pero que hay que hacer?!.
Nunca para alimentar la amistad tienes que esperar nada del otro, tienes que ser tu quien la riegue como si fuera una flor que hay que cuidar desinteresadamente, sin esperar que la otra persona colabore en el riego. Luego, ya depende de ti ver si te conviene o no seguir regando sola, si ese es el caso.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
